Mis boleros y sus autores. De Agustín Lara a José Luis Rodriguez y un poquito más.

Por lo general la gente identifica las canciones con sus intérpretes, al punto que si no fuera por la Internet, yo mismo ignoraría los nombres de los compositores de muchos de los boleros que mi garganta ha maltratado en tres cuatros de siglo de periplo vital. Empecé a ser cautivado por este género musical de origen cubano en San Juan de los Morros, siendo todavía un niño. A mi pueblo la música llegaba en las películas mexicanas que los cines exhibían a diario, a través de las emisoras de radio y de las rockolas; por alguna razón Agustín Lara y María Grever eran los únicos autores que conocía. Pero cuando menciono al compositor e intérprete mexicano como punto de partida de esta pequeña historia personal del bolero, lo hago recordando su interpretación de María Bonita. Así como la primera poesía que recité en público, frente a mis familiares, fue Rosalinda de Ernesto Luis Rodríguez, la primera canción que recuerdo haber entonado fuera del baño de mi casa fue María Bonita. Los versos de Rosalinda me los había enseñado mi papá y me los sabía perfectamente de memoria. La canción me la aprendí oyéndola por la radio, ya que para ese entonces todavía no había tocadiscos en la casa y faltaba mucho para que la televisión hiciera su aparición. Con mi poquita voz de asmático, padecimiento que me abandonó cuando me desarrollé pero que dejó sus secuelas, lo mejor que me salía era la letra, salvo por la cabra “María alcalete” que metía donde decía “nave al garete”. Pero en eso de meter cabras, mi hermano mayor Fran me sacaba una morena. Con el vozarrón que tenía y con lo mucho que le gustaba dar serenatas, cantó muchísimo más que yo y no le paraba si no se sabía las letras. Al cantar El hijo de nadie  decía “de apellido batinés” por “mi apellido va a tener” y si se trataba de Jinetes celestiales, “quedelebec lamor” reemplazaba a “que lúgubre clamor”.
Ya que mencioné las rockolas, no puedo dejar de describir a esas máquinas tragamonedas de metal plateado, blindadas por una jaula que las protegía de los posibles botellazos (más rápido que botellazo de mesonera) y que contenían discos de acetato de 45 revoluciones por minuto (rpm). Tales discos estaban diseñados para alojar dos canciones, una en cada cara. En las rockolas, por un medio (veinticinco céntimos de bolívar, algo menos de ocho centavos de dólar), al pulsar una tecla y un número el brazo mecánico te permitía seleccionar una de las múltiples canciones, que eran todas rockoleras. Aquí este término no tiene nada que ver con la música rock, pero sí con despechos, traiciones, desengaños, reclamos y madrecitas santas. La opulenta estructura del artefacto contrastaba con lo modesto de los sitios donde se le instalaba: restaurantes de carretera, mabiles en las afueras del pueblo y algunos bares dentro del mismo pueblo. Amén de las rancheras mexicanas, de las cuales recibíamos una buena ración en las películas que a diario se exhibían en los cines, en las rockolas se oían los boleros de Agustín Lara, uno que otro tango en la voz de Carlos Gardel y las sentidas interpretaciones de Pedro Infante, Daniel Santos (el inquieto anacobero), Alberto Beltrán (el negrito del batey), Olimpo Cárdenas y Julio Jaramillo. Como bien dice el escritor ecuatoriano Abdón Ubidia: “Aquel hombre, en la cantina, frente a la botella de aguardiente, escucha en la rockola una voz que le cuenta que un hombre, en una cantina, frente a una botella de aguardiente…” (En la cantina de la esquina de tu casa,/ estoy dejando mis mejores lágrimas,/ pues tienes otro amor,/ que te ofrece un calor,/ mejor que el mío), identificándose así con las letras y con todos los que sienten como él.
El primer recuerdo que tengo del bolero en vivo es durante unas vacaciones en Calabozo, en 1950. Mientras yo jugaba trompo con mi primo hermano Abel (el hijo menor de mi tía Ana Rita) y mis primos Vitoco y Lalalo, nietos de mi tía María Luisa de Cedeño, Gustavo, el hermano mayor de Abel, seis años mayor que yo y que ya estaba estudiando medicina, le llevaba serenatas a una de las Changir, no sé si a Edmée o a Tirsa, dos beldades cuyos padres habían cambiado las arenas arábigas por las no menos calurosas tierras del llano adentro. Guitarra en bandolera, mi primo entonaba los boleros Evocación  y Pesar. El hecho de que ambas canciones, de autores dominicanos, fueron popularizados por la voz de Alci Sánchez, me hace pensar que seguramente formaron las dos caras de algún disco de acetato de 78 rpm, que mi primo escucharía más de una vez en el picó (pick-up o fonocaptor) de mi tía Ana Rita, en la casa que habitaban en el callejón Pedroza de la caraqueña urbanización de La Florida. Estos gruesos y pesados discos, de diez pulgadas de diámetro, precedieron a los más pequeños de 45 rpm, en los cuales también se grababa un tema en cada cara y a los de larga duración, long play, elepé o LP de 33 y 1/3 rpm, hechos de vinilo con un diámetro de doce pulgadas; el giro más lento y los surcos más finos les permitía alojar hasta veinticinco minutos de sonido en cada cara, equivalentes a unas diez o doce canciones en total, según la duración de cada una de ellas. Lo que sí es cierto, y lo afirmo gracias a Internet, es que los boleros de este cuento fueron grabados con la orquesta Billo's Caracas Boys del maestro Luis María “Billo” Frómeta, a quien me cuesta describir como dominicano. Alci Sánchez había nacido en 1925 en la República Dominicana y se domicilió en Venezuela en 1947. Las canciones de aquella época viajaban a los más recónditos rincones del país en las rockolas, después de haber ganado  popularidad a través de las ondas hertzianas de las pocas radioemisoras que existían y existieron por mucho tiempo. Radio Caracas tenía dos programas al aire que contaban con la Billo's como atracción musical principal: “Fiesta Fabulosa” y “A gozar muchachos”. Para ese entonces esta estación de radio, que empezó a operar en diciembre de 1930 bajo la identificación de “Broadcasting Caracas” no era todavía Radio Caracas Radio, nombre que tomó en 1945, cuando faltaban algunos años para la llegada de la televisión. A continuación transcribo las letras de ambos boleros, señalando al compositor y dando el enlace de la música.
Evocación (Ramón Antonio “Papá” Molina)
Cuando suelo evocar
con marcada inquietud,
tu boca sin igual
que me roba la vida.
No hago más que anhelar
la historia de tus besos
y entregarte mi corazón.
Quiero tenerte así
a mi lado por siempre,
siendo dueño de ti
y amarte locamente.
Y lograr al fin sobre tu boca,
darte un beso y entregarte
todo mi amor.
Pesar (Rafael Bullumba Landestoy)
El dolor que has dejado en mi vida
con tu indiferencia,
no lo puedo apartar
ni un momento de mi.
Y tan solo el inmenso pesar
que tortura mi alma,
se ha quedado en mi vida
después de negarme tu amor.
Sin motivos ninguno rechazas
mi amor que es sincero,
sin tener compasión me desprecias
y me das tu olvido.
Me abandonas y al abandonarme
me mata la pena,
de perder para siempre tu amor
que soñé eternamente.
Si en mi historia personal de los inicios del bolero el primer lugar lo ocupan los cantantes dominicanos, el siguiente peldaño es para los mexicanos, con la jarocha María Antonia del Carmen Peregrino Álvarez, Toña La Negra y Humo en los ojos de Agustín Lara http://www.youtube.com/watch?v=HJVOAU4CPbI y Fernando Fernández con Hipócrita del zacatecano Carlos Crespo. Siguen la argentina Libertad Lamarque interpretando Júrame de María Grever y el trío Los Panchos original, integrado por los manitos Alfredo Gil y Chucho Navarro y el portorriqueño Hernando Avilés, cantando Bésame mucho de Consuelo Velásquez. Los últimos de estos primeros peldaños los ocupan las numerosas canciones de los compositores boricuas Pedro Flores, y Rafael Hernández, interpretados por cantantes de variadas nacionalidades. La lista que sigue pretende tener como límite temporal las interpretaciones que he escuchado en la voz de José Luis Rodríguez, lo cual no es del todo cierto y sólo sirve como excusa para justificar algunas omisiones involuntarias.
A continuación va la lista, surgida de mi memoria pero ayudada por la navegación en Internet, de los boleros que mi voz ha maltratado y de los cuales me sé más o menos las letras y la correspondiente música. He indicado los tangos versionados como boleros y de Niña Isabel aprendí que es originalmente un tanguillo, género musical que desconocía. Ya presiento creo que es la más nueva de todas y Renunciación la más ranchera dentro de los llamados boleros rancheros. Las composiciones son en su gran mayoría de autores nacidos en la América hispana, aunque los hay gringos, italianos, brasileños, españoles y hasta un trinitario. Borra (Risque) es brasileña; yo hubiera preferido la traducción tacha: “Tacha mi nombre en tu cuaderno,/ ya no soporto este infierno,/ de nuestro amor fracasado”. También viene de Brasil la simpar Maringá; la pastora de esta última canción se llamaba María y vivía en la región de Paraiba, donde abundan las guamas (ingá), el fruto del guamo (ingazeiro), así que Maringá es un nombre compuesto. Jamás te olvidaré es la versión en español de Can’t Stop Loving You de Don Gibson. En la red se consiguen los enlaces de todas ellas salvo el de Pobre trotacalles, de la cual ni siquiera está la letra; esta canción fue el tema musical de la película mexicana Trotacalles (1951). Lo más difícil y lo que me consumió más tiempo fue la búsqueda de los compositores. Traté de ser exhaustivo, no obstante algunas, no tan pocas como hubiera querido, van sin la merecida mención de los autores. La más emblemática es Egoísmo, ya que hay dos boleros con ese título y de ninguno de los dos aparece el compositor. El menos conocido empieza como “Desde el fondo del alma me sale un ardiente te quiero” que lo cantaba Miguelito Itriago y el más popular, que se inicia con “Tu vida va encerrándose en mi vida”, lo vocalizaron entre otros Orlando Contreras y Bienvenido Granda. Algunas canciones aparecen en la red con nombres errados, como es el caso de Negrura, la cual es identificada en algún enlace por sus primeras palabras: “Tengo una pena”. De unas pocas no sabía el titulo, pero lo ubiqué gracias a las letras. Tal es el caso de Deuda (¿Por qué tu eres así,/ si el alma entera te di?), Hoja seca (Tan lejos de ti/ no puedo vivir) e Imágenes (Como en un sueño sin yo esperarlo te me acercaste). De Pedacito de papel tengo un recuerdo particular, que dice mucho de mis pocas habilidades como cantante. A fines de los años cincuenta regresaba al apartamento que mi familia ocupaba en la avenida Roosevelt, después de recibir clases en  la Universidad Central y entré cantando “pedacito de papel,/ que yo tenía guardado”; de inmediato el menor de mis hermanos, que era un niño, me entregó un papelito que tenía en la mano diciéndome —Yo no te lo iba a romper, manito—. Tengo  otro recuerdo musical más remoto, de cuando tenía unos catorce años y vivía en San Juan de los Morros. Vine para casa de mis abuelos en Caracas, en la parroquia La Pastora, y fui hasta la quincalla que mi tía abuela Luisa Amelia (Memé) tenía por la esquina de Torrero. Al salir me topé con una muchachita bonita y avispada, como de mi edad, que al verme empezó a cantar, medio dándome la espalda como quien quiere y no quiere. Terminó su versión de Condición con “hay que olvidar lo que nos ofendimos y date cuenta que hoy nos conocimos”. Yo, tímido y pueblerino, me quedé todo cortado y apresuré mis pasos hacia la esquina de Natividad. En San Juan, cuando me ponía a escribir poemas, pensando en mi amada que cual Dulcinea del Toboso no sabía nada de mis pretensiones, entonaba en voz muy queda En nombre de Dios (Ahorita/ tu serás mi esposa,/ cantará la gloria en mi corazón). Seguiré sin ti está asociada a mi poca habilidad para el dominó, juego que para mi sólo era una excusa para beberme unas cervezas con los amigos. Ante mi primera jugada garrafal, mis compañeros de partida, vibrando la voz como Panchito Riset me cantaban la primera estrofa de ese bolero: Tú tienes una forma de querer/ un poco extraña./ No Puedo acostumbrarme/ a tu manera.  Y, ahora sí, la lista:
Abrázame así (Mario Claver). Acércate más (Osvaldo Farrés). Adelante (Mario de Jesús). Adiós Mariquita linda (Marcos A. Jiménez). Adoro (Armando Manzanero). Ahora seremos felices (Rafael Hernández). A la orilla del mar (José Benito Barros). Algo contigo (Chico Novarro). Alma, corazón y vida (Adrián Flores). Allí (Héctor Flores). Amanecí en tus brazos (José Alfredo Jiménez). Amigo (Rafael Hernández). Amigo de qué (Arty Valdez). Alma mía (María Grever). Amor, amor (Gabriel Ruiz y Ricardo López). Amorcito corazón (Manuel Esperón). Amor de cobre (José González Giralt). Amor de la calle (Fernando Z. Maldonado). Amor de mis amores (Agustín Lara). Amor de pobre. Amor mío (Álvaro Carrillo). Amor perdido (Pedro Flores). Amor por ti (Marco Aurelio). Amor que malo eres (Luis Marqueti). Angustia (Orlando Brito). Aquel diecinueve (Radhamés Reyes Alfau). Aquel lugar secreto (Yordano). Aquellos ojos verdes (Adolfo Utrera y Nilo Menéndez). Arráncame la vida (Agustín Lara). Así (María Grever). Aunque me cueste la vida (Luis Kalaff). Ausencia (Rafael Hernández). Aventurera (Agustín Lara). Ayúdame Dios mío (Mario de Jesús). Bailando tan cerca (Yordano). Bajo un palmar (Pedro Flores). Bésame mucho (Consuelo Velásquez). Besos de Fuego (letra de Mario de Jesús, sobre el tango “El choclo” de Ángel Villoldo), Blancas Azucenas (Pedro Flores). Boda gris (Plácido Acevedo). Borra (Ary Barrosos). Brindaremos por ti (José Luis Perales). Busco tu recuerdo (José Benito Barros). Cabaretera (Bobby Capó). Callejera (Carlos Crespo). Caminemos (Herivelto Martins y Alfredo Gil). Camino verde (Camilo Larrea). Caminos de ayer (Gonzalo Curiel). Capullito de alhelí (Rafael Hernández). Campanitas de cristal (Rafael Hernández). Canción del dolor (Rafael Hernández). Caribe soy (Luis Alday). Cariñito azucarado (Enriquillo Cerón). Cariño malo (Augusto Polo). Cariño mío. Cataclismo (Esteban Taronji). Celos, malditos celos (Rafael Hernández). Celos sin motivo (Carlos Manuel Lozano). Cien años (Rubén Fuentes y Alberto Cervantes). Cita a las seis (Adolfo Domínguez Salas). Clave azul (Agustín Lara). Cobardía (Don Fabián). Compromiso (Hermanos García Segura). Contigo (Claudio Estrada). Cómo fue (Ernesto Duarte). Condición (Gabriel Ruiz). Con mi corazón te espero (Pepe Delgado). Conozco a los dos (Pablo Valdez Hernández). Contigo aprendí (Armando Manzanero). Contigo en la distancia (César Portillo de la Luz). Copa de vino (Luis Demetrio). Corazón a corazón (Gabriel Ruiz). Corazón de Dios (Don Fabián). Corazón loco (Bobby Capó). Cosas como tú (S. Alvarado y E. Hoffman). Cuatro cirios (Federico Baena). Cuatro vidas (Justo Carreras). Cuando no sé de ti (Chelique Sarabia). Cuando calienta el sol (Rafael Gastón Pérez). Cuando tu me quieras (Raúl Shaw Moreno y Mario Barrios). Cuando vivas conmigo (José Alfredo Jiménez). Cuando vuelva a tu lado (María Grever). Cuando vuelvas (Agustín Lara). Cuando ya no me quieras (Los Cuates Castilla). Damisela encantadora (Ernesto Lecuona). Debut y despedida (Chico Novarro). De cigarro en cigarro (Luis Bonfá y F. García Jiménez). Delirio (César Portillo de la Luz). ¿De qué manera te olvido? (Federico Méndez). Desesperación (Rafael Hernández). Desesperadamente (Gabriel Ruiz y Ricardo López Méndez). Desesperanza (María Luisa Escobar). Despedida (Pedro Flores). Despierta (Gabriel Ruiz). Desvelo de amor (Rafael Hernández). Deuda (Luis Marquetti). Dímelo. ¿Dónde estás corazón? (sobre el tango de Luis Martínez Serrano y Augusto Berto). Dos almas (Don Fabián). Dos cruces (Carmelo Larrea). Dos Gardenias (Isolina Carrillo). Dulce veneno (Plácido Acevedo). Échame a mí la culpa (José Ángel Espinoza). Egoísmo (2). El anillo (Régulo Ramírez). El cuartito (Raymond “Mundito” Medina). El retrato de mamá. El crucifijo de piedra (Roberto Cantoral). El loco (Víctor Cordero). El malquerido (Soriano Goncalvez). El preso (Daniel Santos). El reloj (Roberto Cantoral). El tiempo que te quede libre (José Ángel Espinoza). El triste (Roberto Cantoral). El último acto (Chico Novarro). El vagabundo (Víctor Simón y Alfredo Gil). Embrujo (Napoleón Baltodano). Enamorada (Agustín Lara). Enamorado de ti (Rafael Hernández). Encadenados (Carlos Briz). En el juego de la vida (Raymond “Mundito” Medina). En la cantina. En nombre de Dios. Entre tu amor y mi amor (Juan Pomati y  Leopoldo Díaz Vélez). Entrega total (Abelardo Pulido). En un beso la vida. Escándalo (Rubén Fuentes y Rafael Cárdenas). En un rincón del alma (Alberto Cortez). Esclavo y amo (José Vaca Flores). Escríbeme (Guillermo Castillo Bustamante). Ese bolero es mío (Mario de Jesús). Espérame en el cielo (Francisco López Vidal). Esperanza inútil (Pedro Flores). Esperaré (Armando Manzanero). Espinita (Ñico Jiménez). Espumas (Jorge Villamil). Esta noche la paso contigo (Ricardo Fuentes). Esta noche me emborracho (sobre el tango de Enrique Santos Discepolo). Esta tarde gris (José María Contursi). Esta tarde vi llover (Armando Manzanero). Estás en mi corazón (Ernesto Lecouna). Estrellita del sur. Farolito (Agustín Lara). En mi viejo San Juan (Noel Estrada). Envidia (Hermanos García Segura). Evocación (Ramón Antonio “Papá” Molina). Evocación (René Rojas). Falsaria (Manuel Corona). Fichas negras (Johnny Rodríguez). Flores negras (Sergio de Karlo). Flor de azalea (Manuel Esperón). Flor sin retoño (Rubén Fuentes Gassón). Franqueza (Consuelo Velásquez). Frenesí (Alberto Domínguez). Frío en el alma (Miguel Ángel Valladares). Hambre (Rosendo Montiel). Hasta siempre (Mario Clavell). Hay que vivir el momento (Miguel Ángel Valladares). He sabido que te amaba (Luigi Tenco). Hilos de plata (Alberto Domínguez). Hipócrita (Carlos Crespo). Historia de un amor (Carlos Eleta Almarán). Hoja seca (Roque Carbajo). Hola soledad (Palito Ortega). Humanidad (Abel Domínguez). Humo en los ojos (Agustín Lara). Imágenes (Frank Domínguez). Incertidumbre (Gonzalo Curiel). Inconsolable (Rafael Muñoz). Injusto despecho (Felipe Pirela). Inolvidable (Julio Gutiérrez). Jamás te olvidaré (Don Gibson). Júrame (María Grever). La barca (Roberto Cantoral). La bikina (Rubén Fuentes). La copa rota (Benito de Jesús). La enramada (Graciela Olmos). La gloria eres tu (José Antonio Méndez). La hiedra (Saverio Seracini y Vincenzo D'Acquisto). La media vuelta (José Alfredo Jiménez). La mentira (Álvaro Carrillo). La nave del olvido (Dino Ramos). La noche de anoche (René Touzet). La paloma. La pared (Roberto Angleró). La última noche (Bobby Collazo). Lágrimas de Amor (Raúl Shaw Moreno). Lágrimas del alma (Bonny Villaseñor). Lágrimas de sangre (Agustín Lara). Lágrimas negras (Miguel Matamoros). La puerta (Luis Demetrio). Las perlas de tu boca (Eliseo Grenet). La que se fue (José Alfredo Jiménez). Linda (Pedro Flores). Lo mismo que a usted (Dino Ramos y Palito Ortega). Lo que es la vida (Felipe Pirela). Lo siento por ti (Rafael Hernández). Los aretes de la luna (José Dolores Quiñonez). Luz de luna (Álvaro Carrillo). Luz y sombras (R. Fuentes y R. Cárdenas). Llanto de luna (Julio Gutiérrez). Llegaste tarde (Wello Rivas). Llorando me dormí (Bobby Capó). Lloraste ayer (Jacobo Ender). Madrecita (Osvaldo Farrés). Madrigal (Rafael Hernández). Mala y traicionera (Guillermo Muñoz Mendoza). Malditos celos (Rafael Hernández). Manantial de corazón (Yordano). María Elena (Lorenzo Barcelata). Maringá (Joubert de Carvalho y Manuel Salina). Mar y cielo (Julio Rodríguez Reyes). Marta (Moisés Simons). Me castiga Dios (Alfredo Gil). Me queda el consuelo (Aldemaro Romero). Miénteme más (Báez y Sosa).Mil besos (Emma Elena Valdelamar). Mi pecado (Gilberto Coles y Carlos Ulloa Díaz). Mi propio yo (Chelique Sarabia). Mi Puerto Cabello (Italo Pizzolante ). Miseria (M. A. Maldonado). Mis noches sin ti (Olga Chorens). Mi último fracaso (Alfredo Gil ). Motivos (Italo Pizzolante ). Mucho corazón (Emma Elena Valdelamar). Mujer (Agustín Lara). Muñequita linda (María Grever). Necesito pensar (Chelique Sarabia). Negrura. Ni que sí, ni quizás, ni que no (Alfredo Gil). Niégalo todo (Germán Rosario). Niña Isabel (Alejo Montoro y Juan Solano). No (Amando Manzanero). No, no y no (Osvaldo Farrés). Noches de ronda (Agustín Lara). Nocturnal (José Mojica y José Sabre Marroquí). Noche azul (Ernesto Lecuona). Noche de mar (José Reyna). No me quieras tanto (Rafael Hernández). No me vayas a engañar (Osvaldo Farrés). No puedo ser feliz (Adolfo Guzmán). Nosotros (Pedro Junco). Nostalgias (sobre el tango de Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo). No toques ese disco (Mario de Jesús). No trates de mentir (Alfredo Gil). No vale la pena (Orlando de la Rosa). Nuestras vidas (Orlando de la Rosa). Nuestro amor (Rafael Ramírez). Nuestro balance (Chico Novarro). Nuestro juramento (Benito de Jesús). Nube gris (Eduardo Martínez Talledo). Nunca (Guty Cárdenas). Nunca sabré (Juan Mari Montes y Pepe Robles). No me platiques más (Vicente Garrido). No me quieras tanto. Nocturnal. Obsesión (Pedro Flores). Ódiame. Olvídame. Palabras de mujer (Agustín Lara). Palmeras (Agustín Lara). Para que no me olvides (Oscar Castro y Ariel Arancibia). Parece que fue ayer (Armando Manzanero). Payaso (Fernando Z. Maldonado). Pecado (Bahr, Francini y Pontier). Pecadora (Agustín Lara). Pedacito de papel. Pequeña (Osmar Maderna y Homero Expósito). Perdámonos (Mario de Jesús). Perdida (Chucho Navarro). Perdón (Pedro Flores). Perdóname, mi vida (J. A. Zorrilla y Gabriel Ruiz). Peregrino de amor (Guty Cárdenas y Emilio Padrón). Perfidia (Alberto Domínguez). Perfume de gardenias (Rafael Hernández). Pesar (Rafael Bullumba Landestoy). Piel canela (Bobby Capó). Piensa en mi (Ovidio Hernández). Plazos traicioneros (Luis Marqueti ). Poema (Fernando Díaz). Pobre del pobre (Adolfo Salas). Pobre trotacalles (Carlos Crespo y Gonzalo Curiel). Poema (Fernando Díaz). Poquita fe (Bobby Capó). Por equivocación (Charlie López). Por eso no debes (Margarita Lecuona). Por la vuelta (sobre el tango de Tinelli y Cadícamo). ¿Por qué ahora? (Bobby Capó). ¿Por qué eres así? (Teddy Fregoso). Por si no te vuelvo a ver (María Grever). Preciosa (Rafael Hernández). Presentimiento (Pedro Mata y Emilio Pacheco). Prisionero del mar (Ernesto Cortázar y Luis Alcaraz). Prohibido (Enrique Elías Campo). ¿Qué cosas te hice yo? (Omar Arriagada). ¿Qué es lo que pasa? (Julio Gutiérrez). Quémame los ojos (Nelson Navarro). Que nadie sepa mi sufrir (Enrique Dizeo y Ángel Cabral). ¿Qué quieres tú de mí? (Jair Amorim y Evaldo Gouveia). ¿Qué sabes tú? (Mirtha Silva). Que seas feliz (Consuelo Velásquez). Que se mueran de envidia (Mario de Jesús). Qué te pedí. ¿Quién será? (Pablo Beltrán Ruíz). Quiéreme mucho (Gonzalo Roig y J. M. Lacalle). Quiero verte una vez más (José María Contursi). Quinto patio (Mario Molina Montes y Luis Alcaraz). Quisiera ser (Mario Clavell). Quizás, quizás, quizás (Osvaldo Farrés). Rayito de luna (J. Jesús y Joe Davis). Regálame esta noche (Roberto Cantoral). Retirada (José Alfredo Jiménez). Rival (Agustín Lara). Renunciación (Antonio Valdez Herrera). Rondando tu esquina (sobre el tango de Enrique Cadícamo y Carlos Pérez “Charlo”). Sabor a mi (Álvaro Carrillo). Sabor de engaño. Sabrá Dios (Álvaro Carrillo). Sabrás que te quiero (Teddy Fregoso). Seguiré sin ti (Juan Pablo Miranda). Se me olvidó que te olvidé (Lolita de la Colina). Se me olvidó tu nombre (Raúl René Rosado). Señora (Orestes Santos). Señora bonita (Adolfo Domínguez Salas). Se te olvida (Álvaro Carrillo). Si Dios me quita la vida (Luis Demetrio). Sigamos pecando (Benito de Jesús). Silencio (Rafael Hernández). Sin ella (Emilio Tuero y José Sabré Marroquín). Si no eres tú (Pedro Flores). Sin remedio (Chucho Navarro). Sin ti (Pepe Guizar). Sin un amor (Alfredo Gil y Chucho Navarro). Si te contara (Félix Reina). Solamente una vez (Agustín Lara). Sombra verde (Mario Molina Montes y Luis Alcaraz). Sombras (Amílcar Díaz y Carlos Brito). Sombras… nada más (sobre el tango de José María Contursi y Francisco Lomuto). Somos (Mario Clavell). Somos diferentes (Pablo Beltrán Ruiz). Somos novios (Armando Manzanero). Soy lo prohibido (Roberto Cantoral). Te lo juro yo (M. López Quiroga y R. De León). Temeridad (Manuel Jiménez). Temes (Tite Curet Alonso). Tengo que acostumbrarme (Mirtha Silva). Te odio y te quiero(Raymond “Mundito” Medina). Te quiero, dijiste (María Grever). Te seguiré queriendo (Omar Arriagada). Te vendes (Agustín Lara). Toda una vida (Osvaldo Farrés). Todo me gusta de ti (Cuto Estévez). Tonterías (Gilberto Urquizo). Total (R. G. Perdomo). Traicionera (Gonzalo Curiel). Tres palabras (Osvaldo Farrés). Tristeza marina ((sobre el tango de José Dames y Horacio Sanguinetti). Triunfamos (Rafael Cárdenas y Francisco Baena). Tu me acostumbraste (Frank Domínguez). Tu me haces falta (Armando Cabrera). Tu no comprendes (Rafael Hernández). Tu precio (Chucho Navarro). Tus promesas de amor (Miguel Ángel Amadeo). Tu retrato (Agustín Lara). Tu sabes (Johnny Quiroz). Tu solo tu. Un año más sin ti (Oscar Chávez). Una aventura más (Oscar Kinleiner). Una copa más (Alfredo Gil y Chucho Navarro). Únicamente tú (Manuel S. Acuña). Un compromiso. Un gran amor (Gonzalo Curiel). Un mundo raro (José Alfredo Jiménez). Un poquito de tu amor (Julio Gutiérrez). Un siglo de ausencia (Alfredo Gil). Un viejo amor (Alfonso Esparza). Usted (Gabriel Ruiz y Morris Zorrilla). Vanidad (Armando González Malbrán). Ven (José Reyna). Vendaval sin rumbo (José Dolores Quiñonez). Vereda tropical (Gonzalo Curiel). Verdad amarga (Consuelo Velásquez). Vete de mi (Virgilio y Horacio Expósito). Viajera (Mario Molina Montes y Luis Alcaraz). Vida consentida (Homero Parra). Vieja carta (Salvador Flores). Vieja luna (Orlando de la Rosa). Virgen de medianoche (Plácido Galindo). Volveré (María Grever). Voy (Luis Demetrio). Voy a perder la cabeza por tu amor (Manuel Alejandro y Ana Magdalena). Vuélveme a querer (Mario Álvarez ). Y… (Mario de Jesús). Ya es muy tarde (Alfredo Gil). Ya la pagarás (Mario de Jesús). Ya lo verás. Ya no me quieres (María Grever). Ya presiento tu partida. Ya tú verás (Mario de Jesús). Yo también soy sentimental (Tite Curet).Yo vivo mi vida (Federico Baena).
A continuación doy una lista de los compositores, por su país de origen y ordenados alfabéticamente, habiendo separado las duplas música/letra. Aquí no aparecen todos los citados en el aparte de las canciones, porque de un grupo importante no se consigue información alguna en la red. Yo diría que los más cuidadosos en la divulgación de este renglón son los mexicanos, seguidos por los portorriqueños. Como aprendí desde pequeño, no todo lo escrito es palabra de Dios e igual sucede con la información que se obtiene en la red. Algunos nombres propios aparecen con distintas grafías, algunos temas aparecen con autores diferentes, según sea la fuente consultada. En este último caso he tomado la información que me ha parecido más sólida, lo cual ya implica un juicio de valor que bien puede estar errado. Es interesante el caso de Teddy Fregoso, el compositor de ¿Por qué eres así? y Sabrás que te quiero, al cual en Wikipedia lo describen como publicista, escritor, compositor y empresario de radio y televisión estadounidense, a pesar de haber nacido en Degollado, Jalisco. Me imagino que durante su larga estancia en Estados Unidos adquirió esa nacionalidad, porque de Luis María “Billo” Frómeta, la mejor descripción que he encontrado en la red dice que era dominicano de nacimiento y venezolano de corazón.
Argentina: Augusto Berto.  Enrique Cadícamo. José María Contursi. Juan Carlos Cobián. José Dames. Homero Expósito. Don Fabián (Domingo Fabiano). Oscar Kinleiner. Osmar Maderna. Luis Martínez Serrano. Horacio Sanguinetti
Bolivia: Raúl Shaw Moreno.
Brasil: Jair Amorim. Joubert de Carvalho. Evaldo Gouveia. Herivelto Martins (Herivelto de Oliveira Martins). Manuel Salina.
Chile: Omar Arriagada. Armando González Malbrán. Carlos Ulloa Díaz.
Cuba: Mario Álvarez. Orlando Brito. José González Giralt. Sergio de Karlo. Orlando de la Rosa. Pepe Delgado (José Delgado Pérez). Frank Domínguez. Ernesto Duarte. Ernesto Lecuona. Luis Marquetti. Miguel Matamoros. Nilo Menéndez. Juan Pablo Miranda. César Portillo de la Luz. José Dolores Quiñonez. Gonzalo Roig. Orestes Santos. Moisés Simons (Moisés Simón Rodríguez). Gilberto Urquizo. Adolfo Utrera.
Colombia: José Benito Barros
España: Hermanos García Segura (Alfredo y Gregorio García Segura). Pedro Mata. José Luis Perales.
Estados Unidos de América: Teddy Fregoso. Don Gibson
Italia: Vincenzo D'Acquisto. Saverio Seracini. Luigi Tenco.
México: Luis Alcaraz. Federico Baena. Lorenzo Barcelata. Pablo Beltrán Ruiz. Carlos Briz. Roberto Cantoral. Roque Carbajo. Rafael Cárdenas. Álvaro Carrillo. Alberto Cervantes. Víctor Cordero. Ernesto Cortázar. Los Cuates Castilla (Miguel Ángel y José Ángel Díaz y González de Castilla). Adolfo Domínguez Salas. Manuel Esperón. Gonzalo Curiel. Luis Demetrio. Alberto Domínguez Borras. José Ángel Espinoza “Ferrusquilla”. Rubén Fuentes Gassón. María Grever. José Alfredo Jiménez. Agustín Lara. Armando Manzanero. Mario Molina Montes. Rosendo Montiel. Guillermo Muñoz Mendoza. Emilio Pacheco. Abelardo Pulido. Dino Ramos. Gabriel Ruiz. José Vaca Flores. Miguel Ángel Valladares. Consuelo Velásquez.
Nicaragua: Napoleón Baltodano
Panamá: Carlos Eleta Almarán.
Perú: Augusto Polo.
Puerto Rico: Plácido Acevedo. Miguel Ángel Amadeo. Roberto Angleró. Bobby Capó (Félix Miguel Rodríguez Capó). Enriquillo Cerón. Tite Curet (Catalino Curet Alonso). Benito de Jesús. Pedro Flores. Rafael Hernández. Charlie López (Carlos Juan López). Francisco López Vidal. Raymond “Mundito” Medina. Julio Rodríguez Reyes. Germán Rosario. Myrta Silva.
República Dominicana: Armando Cabrera. Mario de Jesús. Radhamés Reyes Alfau.
Trinidad: Félix Reina.
Venezuela: María Luisa Escobar. Homero Parra. Italo Pizzolante. Felipe Pirela. Johnny Quiroz. José Enrique “Chelique” Sarabia. José Reyna. Aldemaro Romero. Yordano (Giordano Di Marzo).
En el renglón de los intérpretes, he puesto aquellas voces que posiblemente traté de imitar la primera vez que las oí. La imitación no es un pecado atribuible sólo a los aficionados. Se dice que muchos cantantes profesionales empezaron imitando las voces de algunos famosos, antes de encontrar su estilo personal. Tal fue el caso de Javier Solís y más recientemente el de Charlie Zaa, quien empezó siendo la versión dos de Julio Jaramillo, repertorio incluido. En la mente parece prevalecer la primera sensación y a pesar de la alta calidad de ejecución de Danny Rivera, Madrigal en la voz de Alfredo Sadel me parece insuperable.
Argentina: Carlos Argentino (Israel Vitenszteim Vurm). Mario Clavell. Leo Marini (Alberto Batet Vitali). Estela Raval. Daniel Riolobos (Pedro Nicasio Riolobos). Ramón "Palito" Ortega. Roberto Yanes (Roberto César Iannacone).
Brasil: Altemar Dutra. Roberto Carlos (Roberto Carlos Braga). Miltinho (Milton Santos de Almeida). Nelson Ned (Nelson Ned Dvila Pinto). Simone (Simone Bitencourt De Oliveira). Los Indios Tabajaras (Antenor y Natalicio Moreyra Lima). A estos últimos los escuché en vivo en el cine Plaza, frente a la plaza de La Pastora. Al finalizar la función se retiraban del escenario pretendiendo que estaban apenados, como indios que realmente eran.
Bolivia: Raúl Shaw Moreno.
Chile: Mona Bell (Nora Escobar). Lucho Gatica (Luis Enrique Gatica). Los Hermanos Arriagada. El Indio Araucano (Oswaldo Gómez), quien tuvo su propio negocio en Caracas, llamado “El Rincón del Indio”, por el sector de Chacao. Antonio Prieto. Sonia y Myriam (las hermanas Sonia y Myriam von Schrebler); de ellas recuerdo su presentación en Radio Caracas Televisión, en “El show de Renny”, y la inconfundible voz de  Ottolina diciéndoles “Muchas gracias Sonia y Myriam” al ellas terminar su canción. 
Colombia: Alci Acosta (Alcibíades Acosta). Claudia de Colombia (Blanca Caldas). Odilio González. Nelson Pinedo (Napoleón Nelson Pinedo). Carlos Julio Ramírez. Charlie Zaa (Carlos Alberto Sánchez Ramírez).
Cuba: Fernando Albuerne. Xiomara Alfaro. Ramón Armengod. Bola de Nieve (Ignacio Villa). Orlando Contreras. Bertha Dupuy. Blanca Rosa Gil. Bienvenido Granda. Olga Guillot. La Lupe (Lupe Yolí Raymond). René Cabel (se presentó en el teatro Colón, en la esquina del mismo nombre en Caracas; al entonar la frase “¿Y yo, quién soy?” del público alguien le contestó “Tú eres René Cabel”). Lino Borges. Rolando Laserie. Roberto Ledesma. Benny Moré (Bartolomé Maximiliano Moré).  Los hermanos Rigual (Pedro, Carlos y Mario Rigual). Panchito Riset (Francisco Riser).
Ecuador: Olimpo Cárdenas. Julio Jaramillo.
España: Gregorio Barrios. Plácido Domingo (José Plácido Domingo). Julio Iglesias. Martirio (María Isabel Quiñones). Massiel (María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa). Juan Mari Montes. José Luis Perales. Pepe Robles.
Estados Unidos de América: Nat King Cole (Nathaniel Adams Cole). Bing Crosby (Harry Lillis Crosby). Perry Como (Pierino Ronald Como). Eydie Gormé (Edith Gormezano). Andy Russell. Frank Sinatra (Francis Albert Sinatra).
México: Juan Arvizu. Fernando Fernández. Pedro Infante. José José (José Sosa). Toña La Negra (María Antonia del Carmen Peregrino Álvarez). Sonia López. María Luisa Landín. Agustín Lara. Armando Manzanero. Amalia Mendoza (La Tariácuri). José Mojica. Marco Antonio Muñiz. Jorge Negrete. Alfonso Ortiz Tirado. Los Panchos. Javier Solís (Gabriel Soria). Genaro Salinas (Asesinado en Caracas, a la salida del puente de la avenida Victoria que da a la iglesia de San Pedro, en tiempos de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Dicen que fue la Seguridad Nacional, por celos de su director el negro Miguel Silvio Sanz, pero Zoe Ducós, a quien conocí años después y fue mi amiga personal, siempre negó haber tenido relación alguna con el cantante). Pedro Vargas. María Victoria (María Victoria Cervantes).
Puerto Rico: Johnny Albino y su trío San Juan. Chucho Avellanet. Vitín Avilés. Bobby Capó. Carmen Delia Dipiní. José Feliciano. Charlie Figueroa. Virginia López. José Luis Moneró. Danny Rivera. Tito Rodríguez. Daniel Santos.
República Dominicana: Alberto Beltrán. Alcy Sánchez.
Venezuela: Héctor Cabrera. Mirla Castellanos. Rosa Virginia Chacín. Rafael "Rafa" Galindo. Miguel Itriago. Luisín Landáez. Estelita del Llano (Berenice Perrone Huggins). Marco Tulio Maristani. Graciela Naranjo. Raúl Naranjo (el pirata de la canción). Cherry Navarro (Alexis Enrique Navarro). Felipe Pirela. José Luis Rodríguez. Alfredo Sadel (Alfredo Sánchez Luna). Mario Suarez. Yordano (Giordano Di Marzo).
Fuentes utilizadas:
Terán-Solano, Daniel (Dantesol): “La historia del bolero latinoamericano”. El autor, historiador, humanista y educador venezolano, ha escrito  en cuatro entradas de su blog historiatotal-dantesol.blogspot.com correspondientes al mes de agosto de 2009 ese excelente trabajo sobre el bolero. Esta valiosa fuente la vine a descubrir cuando ya había escrito gran parte de esta entrada de mi bitácora electrónica, y debo dejar constancia que me ayudó a encontrar los autores de no pocos boleros.
Loreto, Luis: “Entre gigantes de piedra” Editorial Equinoccio, 2005. En esa pequeña historia de los quince años que viví en San Juan de los Morros desde 1943 hasta 1958, hay un esbozo muy similar al presente en los capítulos “Colación de retazos” y “Con la música otra parte”. Después de hacer referencia al cine y sus canciones, paso al tema de la radio, los boleros y las rumberas. Revisando el libro, veo que el él di su debido crédito a Terán-Solano, cuya historia del bolero consulté en ese entonces en un enlace de www.analitica.com. Lo plasmado en Entre gigantes… es más corto por el tiempo que abarca la narración y porque para inicios del presente siglo no había mucha información  en la internet y YouTube, donde no sólo he buscado música sino sus autores (en el renglón de los comentarios), vino a hacer su aparición en 2005.

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Ingenieros Electricistas UCV 1950 a 1971.

Nacido en Sartenejas